Indefensa me paseo por mis miserias, y por las tuyas, increíble lo que ha pasado, lo que el tiempo trajo, en lo que hemos devenido. Aún estamos aquí, podemos decir que somos uno para el otro un recuerdo viviente y palpable, puedo verte, puedes verme. Tocarte es doloroso, arde. El miedo me amarra las manos, me seca la boca. Chemise a rayas azules y rojas, cuello blanco, un banco en un parque, ruido y mucho calor, una pregunta, una respuesta. Todas las dudas del mundo en mi cabeza, suponías un desafío y el inicio de toda una vida de anhelos y recuerdos. ¿Cuándo vas a irte? ¿Cuándo voy a dejar de orbitarte?
Mi voz es hueca si pronuncio tu nombre, no encajas en mi realidad, hay demasiados muros separándonos, demasiada niebla para verte al otro lado de este puerto adormecido, del que nunca he podido salir.
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