martes, mayo 24, 2005

Just a Song...

Can´t get you off my mind

Life is just a lonely highway, I´m out here on the open road,
I´m old enough to see behind me, But young enough to feel my soul,
I don´t wanna lose you baby and I don´t wanna be alone
Don´t wanna live my days without you But for now I´ve got to be without you
I´ve got a pocket full of money and pocket full of keys that have no bounds
But then I think of lovin´
And I just can´t get you off of my mind
Babe can´t you seeThat this is killing me

I don´t want to push you baby and I don´t want you to be told
It´s just that I can´t breathe without you Feel like I´m gonna lose control
I´ve got a pocket full of money oh yes I do And a pocket full of keys that have no bounds
But when it comes to lovin´I just can´t get you off of my mind
Am I a fool to think that there´s a little hope tell me baby
What are the rules the reasons and the do´s and don´ts
Tell me baby tell me baby
What do you feel inside?

I´ve got a pocket full of money and a pocket full of keys that have no bounds, oh yeah
But when it comes down to lovin´
I just can´t get you off of my mind , I just can´t get you off of my mind

Lenny Kravitz

Historias del Tukuko

Había escuchado demasiadas veces esos regaños, me eran familiares los reproches y las miradas de desaprobación, se hacían interminables las comparaciones y las amenazas de no dejarme ver más el sol..... Ignoraban que el sol, lo llevaba yo por dentro.
Debieron creer que me iba sumida en la tristeza, que me desgarraba el alma estar lejos por tantos días, lo cierto fué, que cuando ese autobús partió con su carga de rebeldes, yo incluida, no pude evitar esbozar una sonrisa de alegría, vaya castigo que me imponen, -pensé-. Me situé entre las rebeldes, había unas que me miraban de reojo, pensarían, la rarita, esa que lee a Charlotte Brönte y tiene un walkman con una cinta de Megadeth, ufff menuda tipita para digerir. Yo?, Inmutable, a los 14 años me sentía de 20, y más de una vez las dejaba anonadadas con alguna charla trivial que convertía en una disertación interminable cuando agotaba los argumentos de ellas y afianzaba los míos.

(bostezaba )

-Bueno me voy a leer.

La monja que nos acompañaba no podía disimular lo mucho que le alegraba que estuviera allí, era buena persona, demasiado vivaz para ser monja, de vez en cuando se sentaba a mi lado y cada vez que podía me decía lo muy inteligente que le parecía, me contaba de su vida, me hablaba de sus experiencias, llevaba puesto un hábito en el cuerpo, pero no en el corazón, más de una vez le dije:

- Tú para mi no eres monja un carajo. - Se reía- . Y qué cosas, las del destino; 10 años después me enteré de que ya no era monja, se casó, tiene hijos y aún me aprecia. ¿Tengo olfato no?

Llegamos al lugar, el del castigo, El Tukuko, un poblado ubicado al noroeste de Maracaibo, de habitantes indígenas, Yukpas en su mayoría, que vivían en caceríos , cerca de los ríos que colindan con Colombia, tierra de Guerrilla nos habían advertido, y lo comprobaríamos después. Creo que me hubiera quedado para siempre en ese lugar, ¿realmente pensarían que me sentía castigada? JA!

Cuando descendí del autobús, levanté mi vista y aspiré ese aire, buff , me arropó el verdor de la Sierra , los olores desconocidos hasta ahora, se hicieron familiares, los sonidos de la selva, los árboles inmensos, los turpiales, los alcarabanes, loros, monos.... monos?, siiii eran monos , monos tití, colgaban de algunos árboles, preciosas orquídeas enredadas en los troncos, todo de una exhuberancia tal que me dejaba sin palabras, cuando pude cerrar la boca , anonadada por todo aquello, ya venían dos monjas de uniforme familiar, demasiado familiar, a darnos la “bienvenida”. Pasamos una a una, en fila india, y pude sentir como el filo de una navaja la mirada de aquellas dos.

Seguro pensando, llegaron las perdidas, las que no tienen remedio, las rebeldes, lo peorcito del Pilar. Una chica con la que empezaba yo a simpatizar, me susurró:

- Espero que no revisen los bolsos traje cigarrillos para un mes, si quieres, me dices... –
- No, gracias, yo no fumo - le respondí- . Hasta ahí llegó la simpatía , me miró como a un bicho raro y dejó de sonreír. Para su alivio no revisaron nada, lo que ellas esperaban decomisar no iba en los equipajes, iba dentro de cada una, en el corazón, a su modo de ver éramos malas, locas, desadaptadas y nos iban a redimir con sus misas dos veces al día, los rezos y las charlas acerca de la correcta conducta de unas señoritas de familia bien.

Me asignaron una habitación, nada mal para mi gusto, con una compañera del quinto año, yo era del tercero, la tipa al principio no me dirigía la palabra, ya después fuimos abriéndonos, poco a poco, hasta que terminamos contándonos media vida. Cuando regresamos al colegio, nunca más me habló.....no entiendo a la gente así, ni la entenderé. Por las noches, me aburría tremendamente, hasta que inventé una reunión donde sólo venían las más anárquicas, saqué de mi maleta unos enlatados, unas galletas de soda, y unas mermeladas, que mi madre había puesto para aliviarse “ella” parte de la culpa por enviarme ahí. Hice una especie de Buffet y llené el cuarto de risas contando chistes, y vivencias, la más desadaptada de todas?, pues Mildred, la monja, que ya no lo es, iba de primera, esperaba que se fueran a dormir las otras y se escabullía a mi habitación, le quitábamos el hábito y me lo ponía yo, la que fumaba repartía cigarros y una que no sé como lo hizo , sacó unas botellitas de cacique en miniatura y preparó en vasos plásticos una especie de cubata ligado con canelita que olía a demonio... Créanme la monja también tomó...... y no dijo amén.

Había que ponerle nombre a aquellas reuniones clandestinas, donde la monja perdía los votos y nosotras la vergüenza, decidí bautizar esos encuentros como Festival Gastrocómico, por las opíparas comilonas, que contaban con la generosa contribución de otras freakies, que llevaban más comida y enlatados, una que metía licor, la monja que cantaba y nos hacía reír, y la que estaba empeñada en causarle un enfisema al resto por que no era capaz de apagar el cigarrillo. ¿Yo?, Pues castigada, muy compungida, ¿lo normal no?

Paula

lunes, mayo 23, 2005

Cantos vacíos

Eramos dos para la noche, cada uno mantenido en vilo por el silencio del otro, una mirada perdida, una señal de impaciencia, una mano tocando el vacío , otra apoyándose en el aire.

Se nos olvidaron nuestros nombres y las ganas de hablar, queríamos ver quién partía primero y si es que alguno era capaz.

Yo flotando en tu espacio, tú vagando en mi mirada, yo ahuyentando tus silencios, tú prolongando mis miedos.

sábado, mayo 21, 2005

La manía de creerse distinta

Sesiones van , sesiones vienen, y cada vez somos las mismas, habrá alguna que otra añadida que no se une a la tertulia porque ya somos demasiadas neuróticas despellejándo a madres, esposos, padres , hermanos, novios y ciber rollos, porque ahora esta modalidad también está sobre el tapete y se extiende.

Lo cierto es que largando de lo lindo, en aquella sala de espera acogedora y con cocina anexa, cada una intenta decir en voz alta lo distinta que se es de las demás.

-No pero es que lo mío no tiene nombre, si tu pasaras por ésto te pegas un tiro....

Y por ahí más o menos nos decantamos todas.

- Chama, ¿Y tú por qué vienes?, no sé , me pareces tan chévere , no parece que tuvieras peos , en serio. ¿ En serio?, pues vaya plan, si cada vez que me acuesto en ese diván la Uruguaya se da un gustazo exprimiéndome el inconsciente...

- Yo vine porque me cansé de los brujos , mijita- Dice otra con menos vergüenza y más pinta de loca que las demás.

Otra encantada de la vida dice que ya no tiene nada pero que la terapeuta es tan buena que fumarse un cigarrito con ella es lo mejor que hace los sábados aunque le cueste 25.000 lucas.... ¿ Y la loca era yo?.

- A mi es que me salvó de la cárcel, porque yo estaba convencida de matar a ese coño de madre- el marido supongo- ahora tomo clases de Feng Shui, leo a Osho y además estoy divina y feliz desde que me dijo que yo era una histérica fálica, ¿ suena arrechísimo verdad?....

Lo cierto es que mientras les preparo el café y ojeo el libro de rigor que siempre compro los sábados , me doy cuenta de que peos más , peos menos, todas tenemos algo parecido, la necesidad de ser escuchadas por alguien que nos ponga los disparates en su sitio, que aunque nos encasille en qué se yo que patología , neurosis, psicosis o lo que carajo tengamos, nos escuche, se ría, comente, haga pausas, nos confronte con nuestro Yo interno, nos desnude por dentro y nos diga en qué pensar.

Mis sábados no son lo mismo desde hace un tiempo, ya hasta me hace falta , tanto la terapia como el tener que verme inmersa entre un número de mujeres hormonalmente funcionantes que hacen que me dé cuenta de que mi ombligo no es el único, por muy bonito que sea.

Paula.

jueves, mayo 19, 2005

Good Guesser

La antítesis de la vaguedad, en su mente no existía la paranoia, con un equipaje más o menos blando, fácil de llevar, según compraba repartía también.

Casualidades frontales , nada estaba pensado, ojalá sea yo ese que ves en la pared "bonita", solía decir mientras me rozaba los labios con el pulgar áspero. Si de repente se me cruzaban los cables, me los enderezaba en un tris, le gustaba llana, no te me enrolles corazón, y yo al borde de la histeria asentía con los zapatos en la mano, porque encima la vista de mis pies le suponía el cielo, vaya tíos que hay en la viña, señor.

Me solía emplear a fondo, aquello de que las peleas eran mi goce ya me lo facturaba el terapeuta, pero es que si no lo hacía el pulso se me iba a cero y cómo me gustaba eso de tener la boca apretada y la frente perlada mientras me esparcía su sudor por el ombligo.


Mis manos saben lo que hacen, mi lengua no tiene rival,
Dime qué quieres que te haga , yo seré mil calles,
Y todas llevan al mismo lugar....

Sabia era la letra de la canción que él musitaba mientras encendíamos los últimos cigarrillos de la madrugada, podía sentir sus ojos en mi espalda y ver los restos de noche dispersos por el suelo.

Paula.

Literatura ahora

Estoy probando el blog a ver como va , originalmente será para publicar escritos míos y de alguno que se anime a participar, también para dar opiniones acerca de libros o películas.

Supongo que rompe un poco con la dinámica de lo que es un foro, pero de eso se trata.

Bienvenidos.